Nuestra Historia

Todo empezó en 1860 cuando nuestro tatarabuelo, José Menéndez Viña, marchó a Cuba con 12 años en busca de fortuna y un futuro mejor. A su vuelta arregló la antigua casa de aldea para construir El Noceo, una genuina casa Indiana, en la que generación tras generación, nos seguimos reuniendo la familia. El NoceoSomao, para nosotros, son mucho más que un lugar donde veranear: son un punto de reunión, de abrigo, de referencia y de destino, un lugar al que seguimos acudiendo año tras año con el único propósito de compartir y estar.

Las Casas del Noceo son las antiguas casas labriegas pertenecientes al conjunto que forma la propiedad familiar, que hoy, totalmente restauradas, y manteniendo su esencia original, ofrecemos a nuestros amigos y clientes para compartir con ellos la placidez de la aldea, y la cercanía y hospitalidad de sus gentes. Nosotros pertenecemos a Somao, y queremos extender este sentimiento a todas y cada una de las persona que nos visiten, descubriéndoles las tradiciones, gastronomía, folclore y demás atractivos del incomparable entorno en el que se ubica Somao.