El Pueblo

Somao es una parroquia rural del concejo de Pravia, situado sobre la desembocadura del río Nalón y a escasos tres kilómetros de la costa. Su sencilla esencia labriega, mezclada con la señorial arquitectura de sus casonas indianas, le imprime una identidad característica y singular, que sus vecinos han sabido conservar y cuidar, manteniendo y mimando el legado arquitectónico y urbanístico del pueblo.

La historia de la aldea cambia a finales del SXIX, cuando varios de sus vecinos ponen rumbo a las Américas, o las Indias, en busca de fortuna y un futuro al que, en la Asturias de aquella época, no podían aspirar. Con ímpetu, trabajo y determinación, varios de aquellos intrépidos jóvenes, conocidos como Indianos, consiguieron triunfar en negocios coloniales, y regresaron a la aldea con patrimonios que les permitieron construir coloridos y magníficos palacetes similares a los existentes en la Cuba colonial.

Algunos ejemplos de estas magníficas construcciones son El Noceo, La Casona, Villaradis, La Torre Amarilla, el Marciel o la Casa de la Tía Basilisa, aunque la herencia no queda ahí, ya que con capital indiano también se construyeron, Las Escuelas, que todavía hoy siguen abiertas, la Iglesia, recientemente rehabilitada, el Cine, convertido en un centro Social, o el alcantarillado, todo un lujo en la época para una aldea de las dimensiones de Somao.

Aparte de su riqueza arquitectónica, cabe destacar la inmejorable ubicación de Somao, sobre un altozano que mira al mar y a la desembocadura del río Nalón. Gracias a ello, casi desde cualquier punto del pueblo se tienen unas vistas espléndidas, y en los azules días de verano, el mar y el cielo se juntan para formar un largo y sosegado horizonte.
 En las últimas décadas, Somao, como muchas otras aldeas de Asturias y de España, ha tenido que adaptarse a los nuevos tiempos, evolucionando en su economía y buscando, para sus vecinos, otras alternativas a la tradición ganadera y labriega de antaño. Y, aunque en Somao todavía quedan cuadras dedicadas a la producción de leche, y varios vecinos siguen sembrando patatas y demás productos del campo, en la actualidad, la aldea obtiene parte de sus ingresos, ofreciendo una cuidada y atrayente oferta turística, sin haber perdido su armonía ni esencia original.
 
A parte del turismo rural, en Somao hay cuatro establecimientos hosteleros: Un bar-restaurante: Las Columnas,  un restaurante: Opera Omnia, una tienda bar: El Indiano y un hotel: Hotel Monte Somao. También hay un taller de coches, una quesería y una carpintería.
 

Somao es, probablemente la mejor y más bonita aldea del mundo, y por ello queremos invitarte a descubrirla y conocerla.