El Entorno

Somao está ubicado al norte de Concejo de Pravia, a 11 Km de la capital (Pravia) a tres kilómetros de la costa y de la playa más cercana, la playa de Aguilar. EL concejo de Pravia, limita con cinco concejos: Muros del Nalón, Cudillero, Soto del Barco, Salas y Candamo. La cercanía de la Autovía del Cantábrico, que literalmente pasa por debajo de Somao, le proporciona una, muy buena, y rápida vía de acceso.

Somao es un enclave perfecto para descubrir toda la belleza de la costa centro-occidental asturiana. Cabe destacar, Cudillero, uno de los pueblos pesqueros más bonitos de la comarca, que esconde joyas como, el afrancesado, Palacio de Selgas (SXIX), en el Pito, con una importante colección pictórica que incluye cuadros de Goya y El Greco. Los cercanos Cabo Busto y Cabo Vidío, con sus vertiginosos acantilados sobre el mar Cantábrico, nos ofrecen unas vistas infinitas de la costa asturiana. También son de relevante interés, el pueblo vaqueiro de San Martin de Luiña, o la ermita de Santa Ana, en el monte del mismo nombre, donde en el mes de Julio se celebra una tradicional fiesta de prao o romería.

Muy cerca de Somao, en el concejo de Muros del Nalón, está el puerto de San Esteban de Pravia, donde antaño se embarcaba todo el carbón que llegaba desde las cuencas. Hoy solo quedan de aquellos tiempos, como impasibles testigos, las grúas que se utilizaban para descargar el mismo. En la actualidad, San Esteban, se ha reinventado, mirado hacía el creciente turismo de la zona, ofreciendo una atenta y esmerada oferta gastronómica en sus varios restaurantes, que, sin olvidar sus raíces, dan unas propuestas más elaboradas y sofisticadas. Al final del puerto, en el espigón, durante el invierno y con la llegada de las galernas, el mar, ofrece uno de los espectáculos más impresionantes que se pueden ver, rompiendo, bravamente, contra sus cubos de hormigón.

También, y gracias a la conclusión de la autopista del Cantábrico, Luarca, ya en el concejo de Navia, pero a escasos 30 minutos de coche, o el coqueto y pequeño puerto pesquero de Puerto Vega, son otros ejemplos de, típicos pueblos pesqueros asturianos que se pueden visitar, cómodamente, desde Somao
y donde degustar pescados y mariscos frescos del Cantábrico, en los restaurantes a los que nosotros habitualmente acudimos y te aseguramos, no te defraudarán.

Son muchas las playas que, Somao, ofrece en sus cercanías. Playas con la distinción de Bandera Azul (y por lo tanto con facilidad de acceso y todo tipo de servicios) como la playa de Aguilar (Muros del Nalón), Los Quebrantos (Soto del Braco) o San Pedro de la Ribera (Cudillero). O más vírgenes y salvajes como Oleiros (Cudillero), Las Llanas (Muros del Nalón), o la maravillosa playa del Silencio (Cudillero).

Pero Somao, aunque mira al mar, no le da la espalda al interior, y basta con seguir unos kilómetros, la carretera, para adentrarse en la Asturias de montes, de castaños, de vías sinuosas y labriegas aldeas retiradas de mundano ruido. Tanto el Concejo de Pravia, como el de Salas y Candamo, esconden bellísimos enclaves: ermitas prerrománicas, como la de Santianes de Pravia, monasterios para peregrinos, como el de San Salvador en Cornellana (Salas), palacios medievales como los Palacios de Doriga o Valdés (Salas), cuevas con arte rupestre, como la Caverna de la peña de Candamo o, simplemente, remotos caminos, que, con una mata central de hierba, se adentran en alguno de los mágicos montes de hayas y castaños, que estos concejos todavía conservan.

En el interior, la gastronomía, adquiere otro significado. Los productos de la tierra y el campo, criados o cultivados como antaño, hacen que las materias primas sean de primera calidad y ampliamente reconocidas: como las fabes, berzas o guisantes de Pravia, los kiwis de la vega de Nalón, las fresas de Candamo, los salmones del Narcea y Nalón, o las xatas culonas y cabritos que pastan tranquilas en los praos de estos concejos. Con ellos se elaboran, algunos de los platos más típicos asturianos, como, el pote de berzas, el cachopo, las cebollas rellenas, los, frixuelos, el arroz con leche y por supuesto, la fabada.

Somao y sus alrededores son esto, y mucho más: rincones, restaurantes, aldeas, carreteras, playas, atardeceres y amaneceres que están esperando a que los descubras.